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Comenzá tu experiencia Off-Road con neumáticos BFGoodrich

¿Sentís emoción por salir Off-Road con tu vehículo 4x4? ¡Leé algunos consejos útiles para mantenerte a salvo en tu próxima aventura!

GENERALIDADES DE LA CONDUCCIÓN EN OFF-ROAD

Si vas a conducir con tu 4x4, necesitás que tus neumáticos te ofrezcan seguridad, confiabilidad y rendimiento. Los neumáticos BFGoodrich 4x4 han obtenido más de 20 victorias en la Baja 1000 y 70 títulos generales en campeonatos en Desert Race, de modo que podemos afirmar que sabemos algo sobre neumáticos todoterreno.

En Argentina, conducir off-road puede ser divertido, especialmente si es intencional, pero también puede ser peligroso debido a las vastas y remotas extensiones de terreno con las que contamos, y a las condiciones climáticas extremas de nuestro país.

Conducir vehículos todoterreno es un tipo de manejo totalmente distinto, por lo que en BFGoodrich Argentina, recomendamos que conozcas las técnicas básicas de conducción 4x4 o visites la escuela dedicada a este tipo de manejo, para evitar quedar atrapado en situaciones peligrosas.

CONDUCCIÓN EN ARENA

Conducir en terrenos arenosos a través de largas distancias puede resultar una trampa para aquellos conductores imprudentes o inexpertos. Si lo hacés bien, podés acceder a vistas, lagos, entre otros lugares, que los conductores comunes y la mayoría de los argentinos no han llegado jamás.

Una clave para conducir en la arena es mantener una velocidad constante para que los neumáticos puedan deslizarse sobre la superficie arenosa en lugar de enterrarse. En el caso de la arena más blanda, tenés que mantener el equilibrio de aceleración y velocidad para evitar que los neumáticos se entierren, pero no con tanta potencia como para que el giro de la cubierta haga que se hundan.

Evitá movimientos violentos o repentinos, o giros bruscos del neumático que impidan que el vehículo responda al mando. En este caso, tenés que seguir adelante como en una maniobra de subviraje en suelo mojado.

Un vehículo 4x4 es propenso a volcarse debido a su centro de gravedad elevado, y los neumáticos pueden enterrarse bruscamente en la arena y hacer que el vehículo vuelque. Por esa razón, es que se recomienda girar formando arcos amplios y tomarse bastante tiempo antes de llegar a la curva o al obstáculo. Si estás trazando un camino nuevo, necesitás más potencia para no quedar atascado.

BFGoodrich Argentina te recomienda que lleves un manómetro de calidad y bajes la presión de los neumáticos en 5 psi por vez hasta que alcances una huella óptima sobre la arena en la que conducís. Te aconsejamos no bajar la presión a menos de 20 psi. Si bajás la presión de los neumáticos, aumentarás el impacto sobre la arena, lo que ampliará el área de contacto entre el vehículo y la superficie.

Evitá regresar a la ciudad e inflar los neumáticos de nuevo. Si no tenés un compresor de aire, te recomendamos que conduzcas muy lentamente y no recorras distancias muy largas, para asegurarte de que los neumáticos no se recalienten. A un nivel de presión de 20 psi, la velocidad no deberá superar los 25 km/h.

Consejos para conducir en la arena:

  1. Si atravesás una zona de playas, controlá los horarios de la marea y conducí con marea baja.
  2. El impulso es tu mejor aliado cuando conducís sobre la arena.
  3. Usá un manómetro adecuado para saber con exactitud el nivel de presión de los neumáticos.
  4. Desinflalos a 5 psi por vez, para aumentar la huella hasta alcanzar una tracción óptima.
  5. Maniobrá con suavidad cuando aceleres, guíes y frenes el vehículo.
  6. Si los neumáticos comienzan a girar, aminorá un poco la aceleración para que se desaceleren y recuperen la tracción.
  7. No te acerques demasiado a otros vehículos.

CÓMO CONDUCIR EN PENDIENTES Y TERRENOS ROCOSOS

Conducir en pendientes y terrenos rocosos es una de las actividades más emocionantes y peligrosas que podés realizar en tu 4x4. Emocionante porque es arriesgada y se vive al límite, y peligrosa porque corrés un serio riesgo de que el vehículo se vuelque, y cuando hablamos de ‘volcar’ es que se invierta por completo.

Cuando subas la pendiente: antes de acelerar el motor y subir, tenés una buena oportunidad de bajar del vehículo y anticiparte a observar el camino, para asegurarte de que no haya obstáculos y que esté despejado. Un barranco al final del recorrido puede significar un problema muy grave. Aplicá un cambio alto: si el cambio es demasiado bajo, los neumáticos rotarán; si es demasiado alto, el vehículo perderá potencia. Te recomendamos comenzar con el segunda cambio, una relación baja y un arranque breve para ganar impulso. Intentá medir el impulso para subir la pendiente a un ritmo de caminata, no más rápido que eso. Nunca modifiques el cambio o la dirección una vez que has comenzado a subir y estés preparado para perder la visión, ya que, en una cuesta empinada, solo verás el cielo a través del parabrisas: es por eso que debes verificar por adelantado para asegurarte de que un barranco no te sorprenda al final.

Consejos para conducir en pendientes y terrenos rocosos:

  1. Dirigite a la pendiente en línea recta, de modo que el peso se distribuya de manera pareja y la tracción sea equivalente en los cuatro neumáticos.
  2. Usá el cambio más alto para poder manejar el vehículo con comodidad en la subida. Si el cambio es demasiado bajo, los neumáticos patinarán. Si es demasiado alto, no tendrás suficiente potencia.
  3. Siempre preparate para un ascenso fallido y tené en cuenta un plan de escape.

¿Qué hacer si no lo lográs? No te desesperes si no lográs subir la pendiente la primera vez; esto le sucede tanto a conductores novatos como experimentados. Sin embargo, si no lo lográs, es muy importante que sepas cómo bajar en condiciones seguras. No suena difícil, pero implica muchos peligros.

Dificultades de un ascenso fallido: si perdés el control del vehículo al bajar una pendiente empinada y retrocedés, tu primera reacción es apretar el embrague para evitar que el motor se detenga. No lo hagas. Si ponés el pie sobre el embrague, significa que ya no tendrás impulso de avance, que es lo peor que te puede suceder, y estarás contribuyendo a que la fuerza de gravedad haga que el vehículo ande hacia atrás con mayor rapidez.

Una vez que el vehículo comience a andar hacia atrás (y no has apretado el embrague), tu siguiente reacción automática será apretar los frenos. En una pendiente empinada, esto tampoco será de ayuda. El impulso de retroceso hará que te deslices, pero el neumático no girará y entonces perderás la capacidad de conducir el vehículo.

Estoy rodando cuesta abajo y no puedo apretar el freno ni el embrague: ha llegado el momento de la verdad con la pendiente que estás tratando de conquistar y te das cuenta de que no tenés suficiente impulso para llegar a la cima... En lugar de saltar del vehículo, esto es lo que debés hacer para volver a bajar.

Técnica de recuperación de parada (vehículos manuales):

  1. No toques el embrague: esto es más complicado de lo que crees.
  2. Mientras el motor se está deteniendo, pisá el freno de manera lenta y suave.
  3. Accioná el freno de mano. Ahora tenés los tres elementos que impiden que rodés hacia atrás: aún está en cambio, con el pedal de freno y el freno de mano.
  4. Si alguien puede bajarse del vehículo para guiarlo hacia abajo, excelente, pero no te bajés si esto significa que vas a soltar el pedal de freno.
  5. Volvé a colocar el pie suavemente sobre el embrague.
  6. Poné el vehículo en marcha atrás y en baja.
  7. Retirá el pie lentamente del embrague.
  8. Sin sacar el pie del freno, soltá lentamente el freno de mano.
  9. Soltá el pedal de freno despacio y con cuidado.
  10. En marcha atrás y con el motor apagado, debés permanecer detenido.
  11. Volvé a arrancar el motor sin apretar el embrague para que el control de frenos del vehículo te ayude a descender.

Ahora ya estás descendiendo, pero intentá no tocar el acelerador ni el freno. Si la pendiente es empinada, es posible que debas tocar ligeramente los frenos, pero esto es riesgoso porque podés trabar los neumáticos y hacer que se deslicen. Una vez que hayas bajado, hacé otro intento, pero con una táctica diferente. Si no funcionó la primera vez, probablemente no vuelva a funcionar, de modo que probá otra ruta, cambiá la presión de los neumáticos o cargá algunos equipos subiéndolos a pie por la pendiente.

Técnica de recuperación de parada para quienes prefieren las transmisiones automáticas. Esto es lo que debés hacer si te quedás atascado subiendo una pendiente:

  1. Colocá el pie sobre el freno.
  2. Accioná el freno de mano.
  3. Si detuviste el motor, colocá la transmisión en posición “Estacionar”. Ahora tenés tres elementos mecánicos que evitan que el vehículo ande: la transmisión en “modo de marcha” o “estacionar”, el pedal de freno y el freno de mano.
  4. Si alguien puede bajarse del vehículo para guiarlo hacia abajo, excelente, pero vos no bajes si esto significa que vas a soltar el pedal de freno.
  5. Si el motor se detuvo, debés volver a arrancarlo.
  6. Cambiá la transmisión a la posición “Neutro”.
  7. Colocá la transmisión en baja.
  8. Cambiá la transmisión a la posición “Reversa”.
  9. Con el pedal de freno apretado, soltá con cuidado el freno de mano.
  10. Retirá lentamente el pedal de freno para comenzar el descenso controlado.

Ahora ya estás descendiendo, pero intentá no tocar el acelerador ni el freno. Si la pendiente es empinada, es posible que debas tocar ligeramente los frenos, pero esto es riesgoso porque podés trabar los neumáticos y hacer que se deslicen. Una vez que hayas bajado, hacé otro intento, pero con una táctica diferente. Si no funcionó la primera vez, probablemente no vuelva a funcionar, de modo que tenés que probar otra ruta. Cambiá la presión de los neumáticos o cargá algunos equipos subiéndolos a pie por la pendiente.

Presión de los neumáticos al subir una pendiente: para conquistar pendientes, necesitás toda la tracción que tengas disponible y, para conseguirla, es posible que debas reducir la presión de los neumáticos antes de comenzar a subir. No hay una presión recomendada en este caso, ya que los diferentes terrenos necesitarán diferentes tipos, pero recordá que no deseás que el neumático se pinche a mitad de camino hacia la cima, de modo que tenés que ser conservador en este aspecto.

Cómo descender pendientes empinadas: bajar una pendiente en tu 4x4 es mucho más fácil que subirla; para empezar, estarás bien orientado porque tenés una mejor visibilidad que al subir, y también tenés la fuerza de gravedad de su lado. Sin embargo, la gravedad no siempre es algo bueno cuando la pendiente es demasiado empinada; por lo tanto, conducir manteniendo la tracción será la clave para un descenso exitoso.

Consejos para descender por una pendiente empinada:

  1. Echá un vistazo al camino y recorrelo antes a pie. Si no podés recorrerlo a pie, es muy probable que tampoco puedas hacerlo con el vehículo.
  2. En caso de una contingencia, si estás en el vehículo y perdés el control o la pendiente es demasiado empinada para tu gusto, vas a necesitar un plan de contingencia antes de descender. Solo recordá que esto puede significar ir marcha atrás durante una subida empinada, de modo que tenés que decidir cuidadosamente cómo bajás.
  3. En cuanto a la presión de los neumáticos, al igual que al subir, necesitás tanta tracción como sea posible. No hay una presión óptima en este caso, ya que se aplican distintas presiones según los diferentes terrenos, por lo que debés ser conservador al desinflar los neumáticos. 
  4. Elegí el mejor trayecto para descender con el vehículo; generalmente seguir un trayecto anterior que otros hayan utilizado es un buen comienzo.
  5. Usá un cambio bajo, o de lo contrario el vehículo se saldrá de control.
  6. Usá el primer cambio: una combinación de primer cambio y bajo ayudará a que el freno del motor controle el descenso.

No voy a descender en condiciones seguras. ¿Qué hago? Si has decidido que ya no es seguro bajar por la pendiente, debés detenerte y dar marcha atrás. Suponiendo que has tomado las precauciones correctas y que has usado las técnicas antes recomendadas, no deberías ir a demasiada velocidad.

Cómo recuperarte de un descenso por un terreno empinado:

  1. Aplicá los frenos con suavidad; no los apretés de manera brusca, ya que corrés el riesgo de que los neumáticos se traben y pierdas el control.
  2. Una vez que te has detenido, accioná el freno de mano y poné el vehículo en reversa.
  3. Retrocedé todo el trayecto que recorriste.

CÓMO ATRAVESAR PENDIENTES O LADERAS EMPINADAS

Según los expertos, se trata del ejercicio más difícil en la conducción 4x4. Nuestra primera recomendación en este tema es muy simple: evitalo a toda costa. Sin embargo, si determinás que necesitás atravesar una pendiente o ladera empinada, debés hacerlo lo más lentamente posible.

  1. Presión de los neumáticos: asegurate de que estén bien inflados (deben inflarse según los valores para ruta), ya que, de lo contrario, pueden salirse de la llanta.
  2. Colocá el vehículo en baja y primer cambio sin el bloqueo diferencial.
  3. Conducí tan lentamente como sea posible a través de la pendiente, y si considerás que el vehículo comienza a deslizarse, girá el volante de inmediato en la dirección de la pendiente.

Precaución: recordá que tu vehículo 4x4 tiene un centro de gravedad elevado. Atravesar pendientes empinadas con una inclinación lateral aumenta drásticamente las posibilidades de perder tracción. Si perdés tracción, se inclinará hacia el lateral y es probable que el vehículo vuelque, de modo que debés evitar atravesar laderas en tanto sea posible.

CÓMO CONDUCIR EN EL BARRO Y ZONAS DE BACHES

¡Ah, el barro, el glorioso barro! Si conducís bien, tu 4x4 nunca se divertirá tanto. Si conducís mal, vos y tu vehículo terminarán realmente embarrados.

Contar con los neumáticos adecuados para conducir en el barro es vital en este caso, ya que la idea es que el vehículo tenga todo el peso necesario para empujar los neumáticos a través del barro e intentar aferrarse a tierra firme.

Presión de neumáticos: no hay una presión óptima para esto, ya que cada situación y terreno exigirá un valor distinto. Pero recordá que, si la presión es demasiado baja, el peso del vehículo se distribuirá demasiado y, por consiguiente, no dispondrás de la tracción máxima. Si la presión es demasiado alta, no tendrás el agarre requerido para atravesar el barro. Una regla de oro general es que la presión no sea inferior a 20 psi y que la velocidad no supere los 20 km/h.

Consejos para conducir en el barro:

  • Asegurate de tener un gancho en el vehículo en caso de quedarse atascado.
  • Verificá primero la ruta y observá la profundidad del barro: si los baches son más profundos que el espacio debajo de los ejes del vehículo, te quedarás atascado.
  • Aproximate al área de barro en el vehículo 4x4, bajá la marcha y recordá dar cierto impulso y prepararte para una desaceleración repentina cuando hagas contacto con el agua y el barro.
  • Mantené un ritmo constante durante todo el trayecto y, de ser posible, continuá así durante los tramos más difíciles.
  • Si te quedás atascado, balanceá el vehículo alternando suavemente entre el primer cambio y marcha atrás, o hacé girar un poco los neumáticos para limpiar la banda de rodamiento y restablecer la tracción. Si tenés dudas, dá marcha atrás antes de que sea demasiado tarde.

CÓMO PASAR POR ENCIMA DE ROCAS, TRONCOS, ZANJAS Y MONTÍCULOS

Las modificaciones que hayas hecho a tu vehículo, o las que vayas a hacer, son muy importantes para dominar este tipo de terreno. Mantener una buena distancia con el piso es lo que permite que el vehículo pase sobre rocas, troncos y zanjas sin que estos dañen los componentes frágiles que se encuentran en la parte inferior. Una buena suspensión es lo que mantiene los neumáticos en contacto con el terreno.

Consejos para pasar sobre rocas, troncos y zanjas:

  1. Cuando te aproximes a los obstáculos, hacelo de manera inclinada, de modo que acoples un solo neumático y los otros tres queden sobre tierra firme para hacer tracción.
  2. Para proteger los componentes frágiles que se encuentran en la parte inferior del vehículo, lo mejor es pasar sobre el obstáculo apoyando un solo neumático y luego conducir suavemente.

*Nota: si el obstáculo es muy complicado, los ejes pueden quedar cruzados, lo que significa que los neumáticos diagonalmente opuestas se levantarán por completo del suelo y el vehículo no avanzará.

CÓMO ATRAVESAR EL AGUA

Si le temés al agua, te sugerimos que trates de evitar atravesarla siempre que puedas o terminarás mojado.

Los vehículos 4x4 con frecuencia pueden cruzar el agua, y algunos pueden hundirse más que otros si están equipados con tomas de aire o snorkels, pero depende de qué clase de agua se trate, así como de la corriente y el caudal.

Jamás debés avanzar rápido cuando atravesás el agua; por lo tanto, mantener una velocidad constante que cree un "arco de ola" suave en la parte frontal del vehículo será la clave del éxito.

Una vez que terminás de cruzar, siempre recordá conducir un trecho corto manteniendo el pedal de freno ligeramente presionado para restablecer la eficiencia del frenado.

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